Reforma integral
Es la obra donde más se dispara el presupuesto, porque es la que más partidas tiene y la que más imprevistos esconde. Por eso aquí se cierra por escrito: lo que se firma es lo que se paga.

Levantar suelos, quitar alicatados, tirar tabiques y llevar los escombros a gestor autorizado. Es la partida que más gente olvida presupuestar.
Fontanería y electricidad nuevas de arriba abajo, con su boletín. En una vivienda de más de treinta años esto no es opcional.
Tabiquería nueva, recrecidos, alicatado y pavimento. Aquí es donde se nota si el profesional mide bien o va a ojo.
Puertas, armarios, pintura y remates. Lo último que se ve y lo primero que se juzga.
No te vamos a dar un precio medio de internet, porque no significa nada. Esto es lo que de verdad mueve el presupuesto en este trabajo:
Por eso el presupuesto se hace mirando tu caso, y llega por escrito y por partidas.
Depende de los metros y de si se tocan instalaciones. Lo que sí te damos por escrito es el plazo concreto de tu obra dentro del presupuesto, no una horquilla genérica.
En una integral es complicado: se queda sin agua y sin luz por zonas. Si no hay más remedio, se planifica por fases y se dice en el presupuesto lo que eso alarga el plazo.
Que se para, se te enseña y se te pasa por escrito lo que cuesta antes de seguir. Un imprevisto real existe; lo que no vale es que aparezca en la factura sin haberlo hablado.
Toledo, Madrid, Guadalajara, Ciudad Real, Ávila y Cuenca. Si tu pueblo no aparece, pregúntanos igual.
Es gratis, no te compromete a nada y te contestamos el mismo día.